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Mi vínculo con el circo, nace desde el deseo de activar cuerpos y territorios para estar en escena. Venía del teatro y encontré en el circo una herramienta poderosa para el encuentro, el crecimiento personal, la fusión con el teatro y la trascendencia del lenguaje físico expresivo, además de una herramienta para fortalecer habilidades blandas en la comunidad. Cofundar Circo Lacustre fue una forma de encarnar ese impulso de  transitar por la interdisciplinariedad escénica con el Circo como protagonista y contribuir con un granito de arena a bajar la brecha de desigualdad con el circo social, crear una compañía que no solo hiciera espectáculos, sino que  llevará las artes escénicas a comunas rurales, en playas, en centros penitenciarios  entre otros, desarrollar una forma de trabajo, que como artistas podamos llegar a tener una estabilidad para poder hacer labor social de una forma coherente y en Villarrica puntualmente porque fue el lugar que escogimos  para criar  un hijo y por consecuencia este proyecto de vida.

Trabajar desde la zona lacustre nos ha enseñado que el territorio no es solo paisaje,también hay rudeza, memoria, patrimonio y resistencia, es dramaturgia. Cada comuna, cada barrio, cada escuela tiene una escena latente. Hemos aprendido a escuchar las necesidades locales, a adaptar nuestras funciones al barro, al viento, a la lluvia, a la espera. La itinerancia nos obliga a desmontar la idea de escenario fijo y a entender que el arte sucede donde hay cuerpos dispuestos a decidir.

El circo tiene la capacidad de activar lo colectivo desde el asombro, desde el riesgo compartido. En nuestros talleres y funciones, el público no solo observa: decide, sensibiliza, reflexiona, transforma. El circo social que hacemos en Circo Lacustre es una herramienta para que las comunidades se reconozcan como protagonistas, para que la escena sea un espacio de  convivencia y transformación social.

Los desafíos son muchos: financiamiento inestable, logística compleja, falta de infraestructura técnica. Pero hemos desarrollado estrategias como la colaboración con municipalidades, centros culturales, y el uso de fondos públicos como el de Artes Escénicas. También hemos entendido que debemos desarrollar sistemas internos que nos ayuden a sostener el caos creativo que son  nuestras áreas de gestión, producción y administración de recursos.

Sueño con un Espacio Circo Lacustre que sirva a la comunidad, con estabilidad laboral, con espectáculos que circulen por Latinoamérica y el mundo, desarrollar en alianza con gestores de otras compañías, instituciones, espacios colectivos, artistas, organizaciones, una red sólida de Circo en La Araucanía y una red de festivales que se activen a nivel latinoamericano y mundial. Imagino que Circo Lacustre sea reconocido por su aporte al buen vivir en conexión desde su territorio.